Nunca subestimes el potencial irritante de una bisagra de puerta que rechina. Después de años de uso, es inevitable que cualquier bisagra de la puerta acumule mugre y suciedad, lo que provocará el desgaste, la oxidación y, en consecuencia, el chirrido de la bisagra metálica. ¡Con esta sencilla guía de pasos aprenderás a lubricar las bisagras y a deshacerte de ese molesto chirrido!

1) Productos que lubrican las bisagras

Compra un lubricante que sea adecuado. Debes asegurarte de que este pueda penetrar la suciedad y la mugre que ha cubierto la bisagra. Es importante que obtengas un lubricante con boquilla delgada para que pueda llegar al área de la bisagra. En este caso, WD-40 Multi Usos es una excelente opción . Ve a su ferretería y pregunte acerca de los lubricantes disponibles. Además de WD-40 Multi Uso, también puedes usar: grasa de litio. La grasa de litio es una excelente opción ya que también es resistente al polvo. Se utiliza principalmente para la lubricación de piezas de automóviles, así como en otras situaciones. Para un buen producto de grasa de litio, usa la WD-40 Specialist Grasa Blanca de Litio.

También existen varios aceites de cocina que puedes usar para lubricar las bisagras, como el de coco, canola y aceite de oliva. Si tu puerta se abre con facilidad pero aún tiene tendencia a chirriar, estos métodos son efectivos para curar el chirrido. Aunque los aceites de cocina pueden funcionar, son imanes para la suciedad y el polvo. Esto los hace menos efectivos a largo plazo, en comparación con las otras variedades de lubricantes.

2) Ubica el pasador de la bisagra.

Cada bisagra de la puerta se compone de una bisagra y un pasador que sirve para mantener unidos los dos componentes de la bisagra y asegurar la puerta con la pared. Encuentra el pasador cilíndrico que se encuentra entre las dos placas de la bisagra. Este es responsable de mantener las placas juntas. Debe quitar el pasador para lubricar eficazmente la bisagra.

3) Remueve el pasador.

Primero, abre la puerta y luego procede a sacar el pasador. En algunos casos, puedes manos para hacerlo, pero en la mayoría de los casos necesitarás herramienta para hacerlo. Toma un par de pinzas, agarra el pasador y gíralo gradualmente hacia la izquierda para sacarlo. Es posible que el pasador de la bisagra haya acumulado tal cantidad de óxido que dificultará el movimiento. Si tienes que usar mucha fuerza, usa un martillo y un destornillador junto con un poco de WD-40 para aflojar el pasador.

4) Limpia el pasador y cubrelo con el lubricante.

Una vez que hayas quitado el pasador, usa una toalla de papel o un trapo para limpiar la suciedad y la grasa. Si hay óxido, también puedes usar papel de lija para obtener la máxima efectividad. Una vez que hayas limpiado el pasador y las placas, cúbrelos con WD-40 Specialist Grasa Blanca de Litio.

5) Vuelve a montar la bisagra.

Vuelve a colocar el pasador en su espacio y asegúrate de que esté bien sujeto.

6) Ahora que la bisagra está en su lugar, revisa tu puerta.

Abre y cierra la puerta para asegurarte de que el lubricante se filtre correctamente en el mecanismo y el lado interno de las bisagras. Sin embargo, si encuentras que el chirrido aún no ha desaparecido, repite el proceso en cada bisagra de la puerta hasta que se haya eliminado el chirrido.

7) Toma una toalla de papel o un trapo desechable para limpiar.

Asegúrate de haber limpiado toda la mugre y el polvo que se retiró y limpia el lubricante que pueda haber goteado. Recuerda, la bisagra comenzó a chirriar como resultado de la acumulación de mugre. Por lo tanto, es mejor limpiar completamente el área, dado que está expuesta y es de fácil acceso actualmente.