Todos tenemos en casa algún cajón que hace ruido al abrirlo o cerrarlo o que, directamente no podemos abrir. En el blog de hoy te contamos como poder arreglar un cajón que está atascado o chirría.

Arreglar un cajón: si no se abre

Para empezar, hay un detalle que debes tener bastante claro: si el cajón no abre nunca debes forzarlo, ya que este acto complicará la situación mucho más. Intenta mantener la calma y haz uso de un aceite lubricante. Recomendamos por excelencia WD-40 Multi-usos en su presentación flexi tapa ya que esta entra por los huecos para facilitar la penetración del producto. Espera un poco hasta que haga efecto, con unos 10-15 segundos será suficiente, posteriormente intenta abrirlo pero siempre con mucho tacto.

Si este truco no funciona, quizá se deba a que el mecanismo está dañado por lo que debes desmontarlo si es posible o utilizar una lija de grano grueso, aunque deberás tener especial cuidado en no incidir demasiado y dañar el mueble lo menos posible.

Una vez que hayas conseguido abrir el cajón por medio de alguno de estos remedios, habrá que igualar la pintura, ya que seguramente ha sufrido algún desperfecto. Para ello utiliza barniz o pintura del mismo tono que el resto del mueble o incluso puedes aprovechar para darle un nuevo estilo.

 

Si el cajón se abre con dificultad

Si tu cajón abre, pero lo hace con mucho esfuerzo, es posible que se deba a que los rieles están sucios o incluso algo oxidados. En este caso para arreglar un cajón lo mejor es eliminar la suciedad del metal muy bien. Para ello puedes utilizar WD-40 Producto Multi-Uso. Te ayudará a eliminar la suciedad que puedan tener los rieles y eliminará los chirridos al ser un lubricante multiusos. Además protegerá el mecanismo contra la humedad, el óxido y la corrosión.

Un método más agresivo y que poca gente hace es lijar los rieles con un cepillo para metal. Esta herramienta suele eliminar cualquier rastro de óxido que hubiera podido asentarse en la superficie, impidiendo así el correcto funcionamiento del mecanismo. Igualmente, tras el raspado con el cepillo, vuelve a aplicar un lubricante y prueba el mecanismo.

Es posible que al final tengas que optar por cambiar los rieles, ya que por mucho que los lubriques y lijes pueden seguir dando problemas. Esto muchas veces es debido a que ya no hay quien salve el mecanismo ya sea porque está viejo o porque nunca antes le habían hecho un mantenimiento.

Como ves, solucionar los problemas de rozamientos en los cajones suele ser bastante fácil, aunque tal vez un poco tedioso. Con paciencia, maña y los consejos y productos indicados, seguro que consigues dejar tus cajones como recién comprados.