A todos nos ha pasado, tenemos un evento, una entrevista o una visita importante y a nuestra prenda favorita se le atasca o se le rompe la cremallera. Antes que nada, no debes perder la paciencia y abusar de la fuerza para tratar de arreglarla, ya que la puedes estropear más. Lo mejor, es seguir los siguientes pasos para saber cómo arreglar una cremallera.

En primer lugar, hay que detectar cuál es el problema. Dependiendo del problema podemos tener distintas soluciones:

Dientes de la cremallera rotos o desplazados de su sitio.

 

En el caso de que tengas algunos dientes rotos en la cremallera, intenta mover los demás dientes con una aguja, de manera que estos ocupen el lugar del anterior y haz que vuelvan a encajar. Es una medida temporal pero efectiva. ¡Recuerda quitarte la prenda para hacer esto!

Se ha caído el tope de la base

 

Si se ha caído el tope de la base, lo mejor es que cortes los hilos sueltos, cierres la cremallera con cuidado para que se mantenga cerrada. Posteriormente coce la base para que las dos filas de dientes no se separen y se abran.

Cremallera atascada o bloqueada

Si la cremallera se ha atascado y ni sube ni baja. Para desatascarla lo mejor es usar un aceite multiusos. Te recomendamos, por obvias razones, WD-40 Multi-Uso en su presentación flexitapa.

Para iniciar corta o retira los hilos y los restos de tela para que no estorben. Posteriormente, rocía el producto, gracias a la flexitapa podemos aprovechar para aplicar el producto de manera precisa justo en la cremallera. Lo último que querrás es manchar la prenda en exceso.

Una vez aplicado, intenta abrir la cremallera despacio y con cuidado de no romperla. Si todavía no se mueve, aplica de nuevo más WD-40 Multi-Usos y repite la operación hasta que la cremallera ceda del todo.

 

¡Esperamos que estos tips y consejos te sean de utilidad y tus cremalleras funcionen de nuevo perfectamente!