El óxido es el producto de la reacción del hierro con el oxígeno. Entonces químicamente el óxido es solo óxido de hierro. Sin embargo, se encuentras una parte de tu auto, juguete, joyería o herrajes oxidado será motivo para romper tu corazón.

Los efectos del óxido no se limitan solo a cambiar la apariencia de un metal. Puedes estar seguro que la estética será la menor de tus preocupaciones si no se trata el óxido a tiempo ya que tu pertenencia se carcomerá.

Una ves que descubres óxido en una de tus pertenencias metálicas es importante deshacerte de él de inmediato. A continuación te compartimos una lista de métodos que puedes usar para eliminarlo.

 

Vinagre

El vinagre es uno de los mejores remedies para combatir la oxidación. Funciona mejor si las superficies oxidadas con pequeñas y se pueden quitar fácilmente. Por ejemplo si un clavo se ha oxidado, puedes ponerla dentro de una botella con una cantidad suficiente para remojarlo de vinagre blanco. Una vez empapado, agite la botella. Deja el clavo en remojo por un día y al retirarlo de la botella debe estar como Nuevo. Si no, intenta remojarlo por un periodo de tiempo más largo.

Sal y limón

¿Sábes cuál es la siguiente mejor alternativa para el tratamiento contra la oxidación? El ácido cítrico, por supuesto. ¿Y qué mejor manera de tratar esos componentes oxidados que no se pueden eliminar fácilmente que agregando un poco de limón y sal? Vierte sal sobre la superficie oxidada hasta que esté completamente cubierta. Luego exprime un limón sobre el. Deja que la combinación haga su magia durante dos o tres horas.

Ahora es momento de que quites el óxido. Te recomendamos utilizar la cascara del limón que exprimiste hace unas horas. Esto porque la corteza hace el trabajo sin dañar el metal que estaba tratando de proteger en primer lugar.

 

Hay más usos para los artículos de tocador de lo que puedas imaginar

Si el truco con el limón no funcionó, o si te quedaste sin limones, intenta usar bicarbonato de sodio. Pon un poco de bicarbonato en un tazón y agrega agua hasta que se forme un pasta. La pasta debe ser lo suficientemente gruesa como para que no se corra, pero tampoco debe ser un bulto. Después de hacer la pasta, aplícala sobre la superficie oxidada y déjala durante unas horas. Mientras tanto, corre al baño y toma un cepillo de dientes, no el que usas sino uno más viejo, porque lo necesitarás para limpiar el óxido. Una vez que hayas hecho esto, encontrarás que el área oxidada es tan buena como cuando estaba nueva.

Para obtener mejores resultados, o para una grieta que tu cepillo de dientes no puede alcanzar, usa WD-40 Specialist Spray Penetrante para que haga el trabajo por ti. Penetra más profundamente en las grietas oxidadas y los hilos corroídos.

 

Intenta Frotarlo

Si ninguno de los métodos anteriores te funciona, o si el área oxidada es demasiado grande, entonces puedes intentar frotar el óxido. Este puede eliminarse frotándolo, pero necesitarás la ayuda de un raspador. Aquí es donde se pone difícil ya que la elección del “scrapper” varía de una situación a otra. Trata de no dañar tu pertenencia más d elo que ya se ha dañado por el óxido.

 

Cuando nada funciona

A veces el óxido es tanto que no se puede eliminar con el uso de raspadores suaves, como el papel lija. Para proteger tus pertenencias de los efectos secundarios del roce con algo como un destornillador puedes utilizer el siguiente tutorial para asegurarte de deshacerte del óxido y proteger tu posesión al mismo tiempo.

  1. Rocía la superficie oxidada con WD-40 Multi-Usos de modo que el area esté completamente empapada. Déjalo actuar al menos 10 minutos.
  2. Después de que WD-40 Multi-Usos haya suavizado el óxido, toma un cepillo de alambre y raspa la superficie con cuidado, tratando de eiminar la mayor parte de corrosion. Continua hasta que puedas eliminar el óxido, no más.
  3. Rocía la superficie, nuevamente con WD-40 Multi-Usos y déjalo actuar durante unos 10 minutos.
  4. Esta vez, utiliza un papel de lija para eliminar el óxido. Puede ser de grano variable, dependiendo de la gravedad del óxido, por supuesto. Sin embargo debes asegurarte de eliminar la mayor cantidad de óxido que puedas.
  5. Vuelve a aplicar WD-40 Multi-Usos en las áreas donde aún permanece el óxido. Esta vez, frota el area con lana de acero para que estos restos más pequeños se eliminen de una vez por todas.
  6. Recubra toda la superficie con WD-40 Multi-Usos, una vez más, esta vez para formar una capa protectora en la superficie para aseurarse de que no se oxide en el futuro.

 

Ahora que conoces estos remedios para deshacerte y protegerte del óxido, aplícalos para proteger todas tus pertenencias.