La iluminación es un factor fundamental en todos los hogares. Un sencillo cambio de lámparas puede ser una manera rápida de darle un nuevo aspecto a cualquier estancia, por eso en este blog te contamos los trucos básicos para instalar una lámpara de techo. Puede parecer que cambiar una lámpara de techo es algo complicado, pero lo cierto es que, siguiendo unos sencillos consejos, es una tarea que está al alcance de prácticamente cualquiera, aunque no sea alguien experimentado.

¿Qué necesitas para instalar una lámpara de techo?

La mayor dificultad de un cambio de lámpara radica en que la posición en la que tienes que trabajar no es nada cómoda, así que lo mejor es tener a la mano todos los materiales y herramientas que podamos necesitar.

Los elementos imprescindibles son:
– una escalera para poder llegar bien al techo
– la lámpara nueva
– un taladro
– cinta aislante
– un desarmador
– una pinza pelacables
– el sistema de fijación más adecuado en función del tipo de techo de que se trate

Antes de poner la lámpara nueva debes quitar la vieja, así que te puede hacer falta un buen chorro de WD-40 Multi-Usos. Este lubricante en spray actúa como un “aflojatodo” ayudándonos a desbloquear y aflojar los tornillos que sujetan la lámpara vieja, que en muchos casos  pueden estar atascados u oxidados, haciendo que podamos retirarla mucho más fácil y rápidamente.

Además, muchas veces quieres reutilizar las bombillas, pero estas resultan imposibles de quitar. Basta con un poco de WD-40 para ayudar a aflojarlas y quitarlas con suma facilidad. Recuerda que WD-40 es un producto dieléctrico, por lo que no tendremos problemas con la corriente.

 

Paso a paso para cambiar una lámpara de techo

  1. Antes de comenzar a trabajar, lo primero que debes hacer es cortar el suministro eléctrico del hogar para evitar accidentes. Una vez que estés seguro que no hay corriente, procede a descolgar la lámpara vieja. Para ello basta con desatornillar el plafón.

2. El retiro de la lámpara debe hacerse siempre con cuidado, pero hay que extremar todavía más las precauciones si se trata de una lámpara colgante.

3. Con el techo ya libre de lámpara, el siguiente paso es tapar la punta de los cables con cinta aislante. Esto evitará que se rocen y generen corriente una vez que vuelvas a conectar la electricidad para usar el taladro.

4. Después, es momento de revisar si puedes usar los mismos agujeros en el techo que sujetaban la lámpara vieja. Si no es así, tapa los viejos y marca el lugar en el que van a ir los nuevos. Activa la corriente y haz los agujeros con ayuda de un taladro. Una ves que termines con el taladrado, vuelve a cortar el suministro eléctrico.

5. Coloca el sistema de anclaje que trae la lámpara, usando siempre los tacos y tornillos más adecuados según el peso de la lámpara y el tipo de techo. Además, recuerda que el mismo WD-40 Multi-Uso con el que aflojaste los tornillos viejos y las bombillas, te sirve para proteger del óxido y evitar la corrosión en los tornillos nuevos. De esta forma  los elementos metálicos estarán en óptimas condiciones para sujetar bien la lámpara.

6. Con el sistema de sujeción ya instalado, lo único que queda es que cuelgues la lámpara y comiences a disfrutar de la nueva iluminación de nuestro hogar.

Esperamos que después de estos sencillos consejos te animes a renovar los espacios de tu hogar dándoles un nuevo aire al cambiar las lámparas de techo.